A finales de Agosto, todos los padres nos encontramos ocupados entre libros, uniformes, mochilas, ordenadores, etc. Pero tampoco debemos dejar de lado la visión de nuestros hijos.
Imagina que tu peque va al colegio con unos zapatos que le quedan pequeños, probablemente caminaría incómodo, le harían heridas en los pies y, al final del día, acabaría agotado. Lo mismo ocurre con su vista: si no ve bien, y no tiene la corrección visual adecuada, su rendimiento escolar se verá afectado y difícilmente cumplirá con los objetivos académicos.
Cómo afecta un problema visual sin corregir en el aula
La vista es una de las principales herramientas para recibir información de nuestro alrededor. El 80% de la información que procesamos es visual. Los niños necesitan que toda esa información, llegue sin ningún tipo de interferencia, especialmente cuando está aprendiendo. Si su sistema visual no funciona correctamente, las consecuencias pueden ser evidentes:
Dificultades en la lectura y escritura: Si nuestra visión es borrosa, leer se convierte en una tarea agotadora y frustrante. La miopía afecta a la visión lejana, por lo que los textos de la pizarra serán imposibles de comprender. De la misma forma, la hipermetropía dificulta el enfoque en distancias cercanas, por lo que será más difícil la lectura de libros o la del propio papel.
Bajo rendimiento académico: Una vista que no está al 100% puede traducirse en notas más bajas, falta de motivación y pérdida de la confianza. Con todo lo que ello puede suponer.
Fatiga visual y dolores de cabeza: El esfuerzo visual que debe realizar para tratar de ver algo mejor es elevado, esto puede provocar dolores de cabeza y cansancio. Cuando llega a casa a la hora de hacer los deberes, su interés y energía ya están por los suelos.
¿Cómo detectar si tu hijo tiene dificultades visuales?
En ocasiones, los niños no son conscientes de que ven mal porque creen que así es como todos ven el mundo. Aquí es cuando padres y profesores entran en juego, como detectives de la visión. A continuación, te dejamos algunas señales que pueden darte alguna pista:
- Acercarse mucho a los libros o a las pantallas
- Entrecerrar los ojos o frotarlos
- Rechazo a las tareas visuales que le requieren un esfuerzo, cómo leer
- Quejarse de dolores de cabeza
- Dificultades para mantener la atención
En Óptica Monteserín, siempre recomendamos realizar seguimientos periódicos para evaluar la visión y que no se nos escape nada.
Puedes pedirles cita llamando al 917 25 18 92 y nos ocuparemos de pautar las revisiones que tu hijo necesita.


