Septiembre tiene algo de segundo comienzo de año. Recuperamos horarios, volvemos al trabajo, al colegio, a conducir con más frecuencia y a pasar más tiempo frente a pantallas. Y, casi sin querer, volvemos también a exigir más a nuestros ojos y a nuestros oídos.
Es precisamente en esa vuelta a lo cotidiano cuando descubrimos pequeños cambios que durante las vacaciones habían pasado desapercibidos. Septiembre es un buen momento para prestarles atención, antes de que se conviertan en una molestia diaria.
Cuando tus ojos empiezan a pedir algo diferente
Quizá las letras de la pantalla ya no se ven tan cómodas como antes. Te acercas un poco más al móvil, terminas el día con los ojos cansados o conducir al anochecer requiere más esfuerzo.
Son gestos que tendemos a normalizar, «será cansancio», «llevo muchas horas con el ordenador», y puede que sea así. Pero si estas molestias se repiten día tras día, también pueden indicar que tu graduación ha cambiado o que conviene revisar tu salud visual.
La vuelta a la rutina, con más horas de pantalla y de conducción, es un buen momento para observar cómo responden tus ojos cuando recuperan su ritmo habitual.
¿Y si el cambio está en cómo escuchas?
Con la audición sucede algo parecido, aunque de forma más silenciosa. Una pérdida auditiva suele aparecer de manera progresiva, lo que hace que nos acostumbremos a ella sin ser plenamente conscientes.
De vuelta en reuniones, comidas familiares, conversaciones en grupo o espacios con ruido, algunas pistas se hacen más evidentes: escuchar palabras, pero sin entenderlas; dificultad para seguir conversaciones cuando varias personas hablan a la vez…
A veces descubrimos que no siempre son los demás los que hablan bajo.
Septiembre: volver también significa revisar
Igual que septiembre nos sirve para ordenar horarios, recuperar hábitos o plantearnos nuevos objetivos, puede ser una buena ocasión para comprobar cómo están dos sentidos que utilizamos prácticamente en cada momento del día.
Una revisión permite detectar cambios, resolver dudas y saber si realmente necesitas hacer algo o simplemente quedarte tranquilo.
Este septiembre, además de volver a la rutina, vuelve a prestar atención a lo que ves y a lo que escuchas. Pide tu cita en Monteserín y sal de dudas cuanto antes: a veces, los pequeños cambios son los que más merece la pena mirar de cerca.


